Compras de empresa

Cuando alguien lanza un producto al mercado tiene que saber muy bien a quien dirige el mismo (igual que en cerrajeros Móstoles saben a quienes dirigen sus servicios, que en este caso es al conjunto de la sociedad) pues la venta dirigida a empresas tiene grandes matices con la venta dirigida a particulares.

Evidentemente, esta distinción entre ventas dirigidas a particulares y ventas dirigidas a profesionales y empresas no aplicará siempre (del mismo modo que los servicios de los cerrajeros de Arturo Soria aplican tanto a particulares como a profesionales y empresas), pero en muchas otras ocasiones existen negocios que tan sólo dirigen sus ventas al canal profesional y sus clientes únicamente son clientes profesionales y empresariales.

Temas como el IVA en el caso de operadores intracomunitarios, la posible existencia o no de la aplicación del recargo de equivalencia en las facturas, retenciones de IRPF y muchos otros factores deben tenerse en cuenta en todos aquellos productos y servicios que sean dirigidos al mercado profesional y empresarial.

Con independencia de todo lo anterior también deberá tenerse presente que, en muchas ocasiones, tanto las formas como los métodos de pago podrán diferir entre los clientes particulares y los clientes B2B y que, existirán, otras grandes variables que deberán ser tomadas en consideración llegado el momento de realizar una venta.

Sin lugar a duda la venta al mercado profesional es una opción muy interesante para muchos negocios y deben conocerse al detalle y de forma muy pormenorizada todas las variables que aplican en este tipo de ventas. También debe tenerse presente que en las relaciones contractuales con entes mercantiles no existen los mismos rangos legales que las operaciones con clientes particulares pues, por ejemplo, la ley de consumidores y usuarios está pensada para estos últimos y no para clientes mercantiles que se rigen por otros cuerpos legales.